fríos y profundos

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lunes, 22 de noviembre de 2010

REVOLUCIÓN

2

Un grupo de jóvenes refugiados en sus interminables charlas sobre las letras del nuevo disco de música lanzado al mercado titulado “El comienzo”, en el cual, hacia referencia a la opresión del estado, a la codicia de las personas hoy en día, y al desarrollo insostenible.
Se encontraban sentados en el café de la plaza del ayuntamiento, bastante bonito. Con detalles en madera. Acogedor en sí, un poco caro para el bolsillo de cualquiera, pero con una gracia sublime.
Hablaban serios con el fin de crear una revolución, una revuelta, una rebelión. (O como quieran llamarlo).
-Todo esta en Internet, podemos subir videos, bombardear con información, publicar  fotos pillando a los políticos in fraganti, podemos hacer todo lo que queramos - sugirió uno de ellos llamado Jack, bastante excitado.
-Claro, pero todo ello será en vano, si nos cierran la página Web, si You Tube no nos permite subir los videos… ¡Yo propongo que ataquemos a dos bandas, unos por Internet, otros por las calles, con pancartas, con folletos repletos de información, con la guía telefónica y el teléfono, podemos pedir ayuda a los más desfavorecidos, inmigrantes, vagabundos, prostitutas obligadas… y también a cantantes que nos apoyen, conozco a unos cuantos que no nos lo negarán!- dijo entusiasta Susana
-¿hola? No tenemos los medios suficientes, nadie nos hará caso, los inmigrantes ilegales tendrán miedo de que les envíen de nuevo a sus países, de que todo lo que han hecho se lo llevé en viento, las prostitutas se negarán rotundamente por el terror que les causa su compañía, los vagabundos apenas tienen fuerza ni para caminar unas cuantas manzanas, independientemente de todos los problemas que podemos sacarle a ese plan el más importante: ¡Ni tenemos recursos, ni dinero! Así que ya me decís como estudiando en la universidad, algunos de nosotros trabajando a la vez para llegar a pagar el alquiler del piso, va a pagar las llamaditas de teléfono y va a encontrar tiempo libre para hacer todo lo que habéis propuesto- Dijo casi gritando Jorge, con lo que provoco, que más de medio bar se girara mirando hacia nuestra mesa.
Susana hizo un gesto para que bajara la voz y se calmara a su vez.
-No tiene porque, y si eso pasa, tenemos a nuestro  gran amigo “el forrado”- dijo con un tono de ironía Jack.
-Eso es muy cruel, no vamos a usarle solo porque este forrado y hacernos sus amigos simplemente por el dinero- dijo Susana asustada por la pasividad con la que lo había dicho Jack.
-Yo estoy con Jack también, pero eso no soluciona nuestra falta de tiempo- dijo Jorge.
-El dinero lo hace todo chicos, todo-  afirmó Jack.
-¡Esto es absurdo! ¡Estamos luchando contra las injusticias, contra el capitalismo, contra el corrupto y contra la gente que se le sale el dinero por las orejas!- dijo Susana.
-Pues nada, que todo siga igual-
-No, no me refería a eso, yo pienso…- respondió Susana, pero el teléfono de Jack le interrumpió con una música de un anuncio de Fanta, muy famosos en aquel momento.
Nadie dijo nada cuando Jack alzó la cabeza, y entonces, todos comprendieron que se trataba de él, del mismo chico raro, y forrado que asistía a la universidad de vez en cuando. En verdad, nadie lo había nombrado, pero todos lo temían, sus ojos eran inhumanos, lo sabían.
Era un chico, joven, llamado Christian, cuyos ojos azules hacían tiritar hasta a las rocas, nadie sabia exactamente que hacia en la universidad, asistía a muchas clases mezcladas, podía estar yendo algún que otro mes a todas las clases que podía, y podía pasarse tres meses sin ir; traía a todas las chicas locas, pero las que habían tenido valor a hablar con él, habían cambiado de opinión al instante. Se había peleado con un chico, el cual estaba saliendo con una chica que había acabado aterrorizada después de hablar con el, naturalmente, y como cabía de esperar, ganó.
Era “amigo” de Jack, o al menos eso aparentaban, le solía llamar para preguntarle que tal el día y que habían dado en la universidad durante todo el día. El pobre Jack, tenía que pedir apuntes a toda la universidad, para que Christian, supiera cada día la materia exacta dada.
Huelga decir que también conocía a Susana, pero al contrario de las otras chicas, ella nunca se había fijado en el, simplemente, que era todo corazón y que le gustaban los chicos cariñosos y cálidos, todo lo contrario a Christian.

-Buenas tardes Christian- saludó.
-Buenas tardes Jack- contestó, pero había tanto ruido de fondo que Jack no llegó a oírle.
-¿Qué? Te escucho mal.
-Te envió un e-mail, cuando puedas me contestas, ¿Está claro?
-Si, por supuesto- dijo, pero Christian ya había colgado.

1 comentario:

  1. Me ha gustado como ha entrado en escena Christian! Una pena que no hayas puesto un poco más, me he quedado con la intriga :)

    Lo mío, en principio era para un libro (como en otros tantos intentos), pero me cuesta darle continuidad...la imaginación no es mi fuerte!

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